Facturas, pedidos, informes, altas y conciliaciones dejan de pasar por tus manos una a una: la IA los lee, los clasifica, los valida y los registra en tu sistema. Tu equipo solo revisa lo que de verdad necesita un criterio humano.
Llega una factura por email
La IA lee proveedor, importe, IVA y nº de factura
Comprueba el pedido asociado y la da de alta en tu ERP
Si algo no cuadra, avisa al responsable con el motivo
Cada empresa tiene sus propios documentos y su propio criterio. Construimos el flujo a partir de cómo trabajas hoy, no al revés. Si aún no sabes qué proceso automatizar primero, en herramientas tienes una guía rápida para decidirlo.
Facturas en PDF, fotos de albaranes, pedidos por email, hojas de cálculo. La IA extrae los datos aunque el formato cambie de un proveedor a otro.
Reconoce de qué tipo de documento se trata (factura, pedido, alta, informe) y lo dirige al flujo que le corresponde.
Comprueba importes, IVA, duplicados y referencias cruzadas según los criterios de tu negocio, no unos genéricos.
Los datos correctos entran directamente en tu ERP, CRM u hoja de cálculo. Nada de copiar y pegar a mano.
Correo, Google Sheets o Excel, y los ERP y CRM habituales. No hace falta migrar ni aprender una herramienta nueva.
Lo dudoso llega a una bandeja de revisión con el motivo señalado. Lo demás se procesa sin que nadie lo toque.
Nos explicas qué documentos entran, qué sistemas usas y qué reglas sigues hoy. Con una llamada o un email basta.
Definimos cada paso: qué se lee, qué se valida y qué se registra automáticamente en tu sistema.
Correo, ERP, CRM u hoja de cálculo: la conexión se hace sobre lo que ya usas, sin migraciones ni licencias nuevas.
El flujo empieza a procesar en real. Solo ves las excepciones; el resto se ejecuta solo, cada día.
Si el proceso arranca con una conversación por teléfono o por chat, este mismo motor se combina con nuestro servicio de chatbots avanzados para no perder nada entre la charla y el sistema donde queda todo registrado.
Cualquier tarea repetitiva que hoy hace una persona a partir de documentos o datos: registrar facturas, dar de alta pedidos, generar informes, procesar altas de clientes o empleados, conciliar movimientos entre sistemas. Si el proceso se puede describir paso a paso, se puede automatizar.
No. Nos conectamos a las herramientas que ya usas: tu correo, tu ERP, tu CRM, Excel o Google Sheets. La IA se integra en tu flujo de trabajo actual, no al revés.
Ese caso se marca como excepción y pasa a una persona de tu equipo con el motivo señalado. La IA nunca decide sola cuando hay ambigüedad real: solo automatiza lo que puede resolver con confianza.
Depende de la complejidad, pero hablamos de semanas, no meses. Tras la primera conversación recibes un presupuesto cerrado en 24 horas con el alcance y el plazo concretos.
En infraestructura dentro de la Unión Europea, conforme al RGPD. Cada documento procesado y cada decisión de la IA queda registrado para que puedas auditar el proceso en cualquier momento.
Cuéntanos qué proceso te quita más horas a la semana. En 24 horas tienes un presupuesto cerrado con el alcance y el plazo.