La IA puede leer, clasificar, validar y registrar facturas, pedidos, informes, altas y conciliaciones conforme a reglas y umbrales acordados. Tu equipo supervisa indicadores, muestras y excepciones según el riesgo y los controles definidos para el proceso.
Llega una factura por email
La IA lee proveedor, importe, IVA y nº de factura
Comprueba el pedido asociado y la da de alta en tu ERP
Si no supera los controles acordados, avisa al responsable con el motivo disponible
Cada empresa tiene sus propios documentos y su propio criterio. Construimos el flujo a partir de cómo trabajas hoy, no al revés. Si aún no sabes qué proceso automatizar primero, en herramientas tienes una guía rápida para decidirlo.
Facturas en PDF, fotos de albaranes, pedidos por email u hojas de cálculo. Validamos las variantes con muestras y enviamos a revisión los formatos fuera del alcance.
Reconoce de qué tipo de documento se trata (factura, pedido, alta, informe) y lo dirige al flujo que le corresponde.
Comprueba importes, IVA, duplicados y referencias cruzadas según los criterios de tu negocio, no unos genéricos.
Los datos que superan las validaciones acordadas pueden entrar en tu ERP, CRM u hoja de cálculo; los demás siguen el circuito de revisión.
Correo, hojas de cálculo, ERP o CRM cuando sus API, permisos y proveedores lo permiten. Cualquier licencia, conector o migración necesaria se define antes.
Los casos que no superan los umbrales acordados llegan a revisión con el motivo disponible. El resto sigue el flujo configurado bajo la monitorización definida.
Reunimos ejemplos, reglas, responsables y accesos de los sistemas implicados para delimitar qué puede automatizarse y qué requiere control humano.
Definimos qué se lee, valida y registra, además de umbrales, handoff, trazabilidad, retención y controles de operación.
Validamos API, permisos y proveedores de correo, ERP, CRM u hojas de cálculo, y documentamos conectores, licencias o migraciones si fueran necesarios.
Desplegamos el flujo con supervisión. Tu equipo ve los indicadores, muestras y excepciones acordados; la autonomía aumenta solo después de validar resultados y controles.
Si el proceso arranca con una conversación por teléfono o por chat, podemos combinarlo con chatbots avanzados para transferir al sistema el contexto y los registros definidos en el alcance.
Los procesos repetitivos con reglas y fuentes identificables pueden ser candidatos: facturas, pedidos, informes, altas o conciliaciones. Evaluamos calidad de datos, excepciones, integraciones, riesgo y controles aplicables antes de decidir qué parte conviene automatizar.
No necesariamente. Primero comprobamos API, permisos, licencias y proveedores de tus herramientas. Si son compatibles, conectamos el flujo actual; si hace falta un conector, una licencia o una migración, queda definido antes de implantar.
Acordamos umbrales, reglas y responsables. Los casos que no los cumplen pasan a revisión con el motivo disponible; el grado de autonomía y el handoff dependen del riesgo del proceso y de los controles definidos.
Depende de las integraciones, la seguridad, las pruebas y los responsables implicados. Tras la revisión técnica preparamos una propuesta con alcance, controles y calendario; no aplicamos un plazo universal a todos los procesos.
La región, los proveedores, la retención y los accesos se definen en el diseño y el contrato. Podemos priorizar infraestructura de la UE cuando el alcance y los proveedores lo permiten. El cumplimiento del RGPD depende del diseño, los controles, los acuerdos y las obligaciones del responsable; se registra lo necesario para la trazabilidad acordada, no cada documento o decisión por defecto.
Cuéntanos qué proceso te quita más horas a la semana. Tras revisar muestras e integraciones, preparamos una propuesta con alcance, controles y calendario.