Entrenamos el chatbot con el catálogo, las tarifas y las políticas reales de tu negocio. Puede atender en los canales e idiomas acordados y, cuando se cumplen las reglas de derivación, pasa el caso a una persona con el contexto que permiten la integración y la política de datos.
Nada de menús rígidos tipo "pulse 1 para ventas". El cliente escribe como habla, cambia de tema si quiere y el chatbot sigue el hilo. Si tu cuello de botella está en el teléfono en vez del chat, el mismo enfoque conversacional funciona con nuestro agente telefónico con IA.
Sube tu catálogo, fichas de producto o servicio, tarifas y políticas. El chatbot responde con esos datos reales, no con información genérica.
Sin árboles de botones ni rutas cerradas. El cliente pregunta con sus palabras y el chatbot entiende la intención, aunque cambie de tema a mitad de conversación.
Configuramos los idiomas incluidos en el alcance y validamos respuestas y fallback. La detección automática se activa cuando resulta adecuada para el canal.
Web y WhatsApp Business son opciones habituales. Cada canal, el historial compartido y la retención dependen de las integraciones, permisos y proveedores acordados.
Las reglas de handoff determinan cuándo intervenir y qué contexto puede compartirse. El equipo verifica la información y puede pedir un dato de nuevo cuando sea necesario.
Registramos los eventos acordados con plazos de retención y accesos definidos. Región y proveedores se documentan; el cumplimiento del RGPD depende del diseño, los controles y el responsable del tratamiento.
Revisamos catálogo, preguntas frecuentes, políticas de envío o cancelación y tono de marca. Identificamos qué se resuelve hoy por email o teléfono y podría resolverse por chat.
Construimos las respuestas sobre tus datos reales, no sobre un modelo genérico. Definimos también en qué casos debe derivar a una persona.
Conectamos los canales incluidos en el alcance y, cuando las API y permisos lo permiten, el CRM o calendario necesario para citas o pedidos.
Revisamos muestras retenidas según la política acordada, afinamos respuestas y ampliamos los casos cubiertos después de validar los resultados.
Si quieres comparar este enfoque con otras formas de automatizar la atención al cliente, revisa nuestras herramientas de IA.
Cobertura 24/7 configurable según canales, soporte y alcance
Castellano, inglés y alemán configurables según alcance
Análisis, configuración, integración y ajuste antes de ampliar cobertura
Conversación libre. El cliente escribe con sus propias palabras y el chatbot entiende la intención, no sigue una ruta fija de botones. Puede cambiar de tema, volver atrás o encadenar varias preguntas seguidas, como haría con una persona.
Los canales se acuerdan en el alcance. Web y WhatsApp Business son opciones habituales; Instagram o Messenger dependen de las API, permisos y proveedores disponibles. El historial compartido y la retención se configuran por canal.
Cuando se cumplen los criterios de derivación acordados, pasa el caso a una persona con el contexto que permiten la integración y la política de datos. El equipo puede verificar la información o pedir de nuevo un dato si es necesario.
Configuramos los idiomas incluidos en el alcance y validamos respuestas, fuentes y fallback antes del lanzamiento. Castellano, inglés y alemán están disponibles; otros idiomas se valoran según contenidos, canal y pruebas necesarias.
Nos pasas el catálogo, las fichas de producto o servicio, las tarifas y las políticas de envío, devolución o cancelación. El chatbot responde con esos datos reales, no con información genérica de internet.
Envíanos tu catálogo y tus políticas actuales. En una llamada delimitamos qué casos conviene cubrir en la primera versión y cuáles deben quedar en manos de una persona.